El envío equivocado de un correo de internet propició que se colara en la edición final de El Espacio, la crítica de una novela existencialista que estaba destinada a la revista El Malpensante. Como contrapartida, el conocido magazín literario incluyó en sus páginas una completa información sobre un cruento crimen pasional entre homosexuales paisas, la cual pasó desapercibida a editores y lectores al ser confundida con un fragmento de la próxima novela de Fernando Vallejo.
Al enterarse de lo sucedido, el escritor mexipaisa lanzó una diatriba contra "el populacho, la chusma, la horda, la turbamulta" que lee El Espacio, y afirmó que tenía por costumbre recoger las heces de sus queridas mascotas con "ese libelo de zafios ignorantes".
A través de su cuenta de Twitter, Andrés Hoyos, fundador de El Malpensante, explicó que se sentía satisfecho por haber sido parte de una impostura aleatoria, que homologaba la famosa anécdota de Alan Sokal con los postmodernos, lo cual le significó cincuenta retweets y veinte seguidores más, así como un mensaje directo de Sokal diciéndole que dejara la güevonada.
Al parecer, el texto existencialista generó profundos sentimientos de angustia y desconcierto entre los fieles lectores de El Espacio, y provocó frases de profundo enfado nihilista del estilo "¿qué hijuepuerca es esto?"
La junta editorial del diario prometió que, como desagravio, en las siguientes ediciones aumentará las preguntas fáciles del crucigrama.





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